domingo, 2 de junio de 2013

Crónica de la Feria del Libro de Madrid

Como muchos ya sabréis, el viernes pasado (día 31 de Mayo para los despistados) tuve mi primer contacto con la Feria del Libro de Madrid desde el lado de los escritores. Fue mi primera vez como escritora invitada para firmar en una de las casetas, en este caso la de la distribuidora La Torre Literaria, y mi experiencia fue un híbrido extraño que optaría al papel protagonista en las películas de miedo psicológico, en serio. Por una parte, me encantó la experiencia de estar allí, saludando gente, charlando con los pocos que se atrevían a acercarse, intentando llamar la atención de los que no se acercaban, firmando a los incautos que caían en mis redes (muahahaha) y conociendo gente amante de la literatura que no esperaba encontrar, como, por ejemplo, dos hermanos, Carol y Jose, a los que la novela llamó la atención la primera vez que estuvieron en la caseta charlando y, más tarde, para agradable sorpresa mía, volvieron reclamando un ejemplar :D
Además, tuve el placer de conocer en persona a Pilar Pérez Martín, una querida amiga de Facebook que me acompañó un ratito en esta experiencia y con la que charlé un buen rato. Muchas gracias por tu compañía, Pilar :D



Sin embargo, no todo fue bueno ni bonito, porque acudir a la Feria del Libro me abrió los ojos a ciertos aspectos del mundo editorial que no había sabido ver hasta ahora, a pesar de intuirlos. Nuestra distribuidora, la Torre Literaria, ha resultado ser una tremenda decepción para mí. Al parecer, esta distribuidora coge editoriales para distribuir, pero esas editoriales no deben ser más que números engrosando sus cuentas mensuales y las tratan con tan poco respeto que resulta casi indignante. Cuando llegué a las caseta 44 de la Feria, después de una caminata de 30 minutos por un error de cálculos con el transporte y la distancia (lo cual motiva hoy mis agujetas en las piernas), iba contenta. Mi alegría era acentuada por la megafonía de la Feria, que iba diciendo los nombres de los autores que firmaban y...¡allí estaba yo! Mi nombre resonó unas cuantas veces por megafonía y yo loca de contenta. Llegué a la caseta de La Torre Literaria y pensé que era la caseta más triste y sosa de toda la feria...ni un solo adorno para llamar la atención, los libros colocados de forma insulsa, ninguna portada atractiva intentando captar la atención...Nada. Era una simple caseta con libros colocados al tun tun. En el medio de la caseta. Medio ocultos por el listón de metal que sirve para separar las dos partes de la caseta estaban mis pequeños, Eterna Oscuridad. Amontonados. Poco atractivos en medio de aquel ambiente soso y decadente. Eran como una nota descompasada en una melodía de ensayos y libros divulgativos. No tenían lugar allí. No encajaban. Busqué el resto de libros de la editorial, pero no los vi hasta que no entré en la caseta y me fijé en las baldas que estaban pegadas al suelo. Allí. Casi escondidos estaban mis compañeros de aventuras. Sentí un vuelco de ira en el corazón, porque aquello no era justo. Había libros pasados de moda en las estanterías. Algunos, por su aspecto, llevaban años esperando ser vendidos y, teniendo en cuenta su carácter divulgativo, muchos estarían "caducados", pero ahí estaban, bien visibles y colocados, mientras que los de la editorial Hades estaban escondidos, sólo uno, Gigantes del Sueño, era más visible que los demás. En ese momento empecé a darme cuenta de lo que yo, como autora, valía para esa distribuidora: NADA. Aún así, intenté hacerlo lo mejor que pude, aunque no me lo pusieron fácil. La gente se creía que yo era una vendedora más, claro...teniendo en cuenta que el único aviso de mi firma era un folio blanco con la leyenda: Hoy firma Tamara Díaz... ni foto ni portada del libro. Nada. ¿Para qué? La gente miraba el cartel confusa y buscaba a una persona, supongo, mayor. Al no verla, pasaban de largo. Como tampoco llamaba la atención el libro debido a su estratégica situación...mi única salida era llamar yo misma la atención a la gente. Y así lo hice. Conseguí vender tres ejemplares, que me parece todo un logro para dos horitas de empeñado trabajo, y salí muy contenta de allí.

Sin embargo, la distribuidora me reservaba una última sorpresa para evidenciar su falta de respeto. A las 9 de la noche me despedí del encargado de la caseta y salí por la portezuela. Cuando llegué al frente de la caseta, mi novio estaba totalmente indignado, pero no hice mucho caso. Quería ver la caseta de al lado, donde había ejemplares medievales muy elaborados que habían dejado a mi tía con ganas de robar alguno (el más barato 8.000€). En fin, cuál sería mi sorpresa al pasar de nuevo por delante y ver que mis libros ya no estaban. Mi novio, más atento que yo a estas cosas, me avisó de que tal cual estaba saliendo por la puerta, el tío se había puesto a guardar los libros sin preocuparse por nada. Me parece bien que tenga otros libros que exponer, pero...vamos a ver...quedaba solo media hora para cerrar la feria. ¿Tanto le habría costado mantenerlos expuestos hasta el cierre? Evidentemente, el hueco dejado por mis libros no fue ocupado por otros libros de Hades, sino por sus benditos libros favoritos lo que me parece una auténtica desfachatez.
Y esta es mi crónica, agridulce, de la Feria del Libro de Madrid. Una experiencia mágica que ocupaba mis sueños más dulces y que se ha convertido rápidamente en una auténtica pesadilla que me ha llenado de frustración. 
Muchas gracias a todos los que os pasasteis por allí a verme y mil gracias a los que comprasteis un ejemplar dedicado. Espero que os guste.
Un beso a todos,


miércoles, 8 de mayo de 2013

"La Sombra de una esperanza" disponible en formato digital

Buenas noches, viajeros.

Me gustaría compartir con vosotros la salida del formato digital de La Sombra de una Esperanza. Me hace mucha ilusión y espero que este formato, al ser más asequible económicamente, tenga buena acogida entre los lectores. Así que, ya sabéis, si queréis hacer un buen regalo, tenéis una gran opción muy a mano.

Comprar

martes, 7 de mayo de 2013

Sobre vampiros...

¡Buenas tardes, viajeros!

Hace unas semanas, un compañero del colegio se enteró de que soy una enamorada de la novela gótica y de los vampiros en especial, así que el buen muchacho (profesor de inglés) me dejó un maravilloso libro que hace un recorrido bastante ameno y pormenorizado por la historia del vampiro en la literatura anglosajona. Aún estoy en proceso de lectura, pero lo que llevo leído me ha atraído bastante y, para desgracia de mi mermada economía, me ha descubierto algunos títulos mega-interesantes que pienso leer en cuanto termine (bibliotecas públicas...¡allí voy!).
El libro en cuestión se titula Vampire Chronicle y es obra de Antonio Ballesteros, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y miembro de asociaciones de tanto renombre como Transylvanian Society of Dracula, la Bram Stoker Society, y la International Gothic Association entre otras. Lo que hace el autor es realizar un recorrido por la literatura de corte vampírico desde sus comienzos, permitiéndonos conocer obras como Ligeia de Poe o Carmilla de Le Fanu, y tratando a través de estas novelas los distintos tipos de vampiro existentes en la literatura y las diferentes formas de tratarlo según las épocas. Además, no contento con hacernos este tour literario tan completo e interesante, el libro termina con un apartado dedicado exclusivamente a las películas de vampiros existentes, haciendo una lista de las siete mejores para cerrar el tema.
No sé, aún no he terminado de pasearme por el inquietante mundo del vampiro literario de la mano de Antonio Ballesteros, pero de momento puedo decir que me gusta bastante el carácter divulgativo de la obra, acompañado con la seriedad y la rigurosidad inquisitiva que caracteriza a los mejores trabajos de investigación. La diferencia es que Antonio Ballesteros consigue que sus explicaciones sean amenas al tiempo que instructivas y las páginas pasan sin problemas, sin que te des apenas cuenta de que has pasado de Mary Shelley a Bram Stoker dejando a Poe y a Le Fanu por medio.
A todos los amantes de la novela gótica y de vampiros, os aconsejo este maravilloso libro que, por lo que he visto en internet, tiene un precio bastante modesto (12€).
Y sin más dilación me despido, amigos, pasadlo bien y dejad vuestros comentarios e impresiones.

domingo, 5 de mayo de 2013

Cambio de estilo.

¡Buenas noches, viajeros!

Como bien habréis notado algunos, hoy he estado trasteando con el blog para darle una apariencia nueva. La idea no era hacer un cambio radical, porque la imagen me gustaba; sin embargo, parecía evidente que este blog necesitaba un empujoncito para salir del anonimato y he pensado que un lavado de cara no le vendría mal.
Lo más llamativo de este nuevo formato es que he intentado que todos los contenidos sean fácilmente accesibles. De esta forma, en la columna lateral podéis encontrar las secciones del blog (nuevas en su mayoría) que os servirán para acceder a la información general mucho más rápido que antes; para facilitar la búsqueda de contenidos, he añadido también etiquetas a todas las entradas (como habréis notado algunos, muchas entradas antiguas han sido definitivamente eliminadas para que sea más cómo el paseo por el blog) que os servirán de guía si queréis buscar algo y que encontraréis en la columna lateral, antes de los blogs amigos. He añadido también una lista con aquellas redes sociales en las que estoy inscrita y en las que podéis encontrarme para lo que queráis.

En fin, yo creo que el blog ha quedado bastante "limpito", pero la opinión más importante es la vuestra, así que...¿qué os parece, amigos?


viernes, 7 de diciembre de 2012

Nuevas Reseñas

¡Buenos días, viajeros!
Me gustaría compartir con vosotros las últimas reseñas sobre Eterna Oscuridad que han aparecido en diferentes blogs.
En primer lugar, el blog El Club de las Escritoras ha realizado la siguiente reseña. Este blog es altamente recomendable porque nos permite conocer nuevas autoras y, además, sacan libros de relatos (en los que participan todas o casi todas las miembros del club) en fechas relevantes que nos permitirán disfrutar a bajo coste o gratuitamente (el de Navidad, Pasión de Navidad, está disponible en PDF y KINDLE de manera gratuita). Así que, no os perdáis la reseña y, ya de paso, perderos por el blog y disfrutad con los talentos que encontraréis allí.
En segundo lugar tenemos la reseña hecha por el blog Libros con Alma. Siempre me ha gustado bastante este blog no sólo por su estilo, sino por la forma de escribir las reseñas de la autora...es simplemente maravillosa. Por regla general, muchos blogs de reseñas se dejan llevar y todos los libros terminan siendo simplemente exquisitos en todas sus vertientes, pero en este blog la autora no duda en dar una opinión sincera incluyendo lo bueno y lo malo de los libros que lee. En fin, que es una buena opción a la hora de buscar reseñas imparciales.
Y por último, aunque no por ello menos importante, mi compañero de "armas" Adrián González de Luis, autor de Hijos de Lemuria (sobre la que podéis leer en el siguiente enlace) ha inaugurado un blog de opinión y literatura hablando sobre mi novela ^^ Os podéis imaginar la ilusión que hace. En fin, su blog se llama La Opinión de un Craw....para entenderlo habría que leer su novela...muahahahaha. Esta reseña me ha gustado bastante porque el autor ha empezado sincerándose: "No me gustan las modas, y la de las sagas vampíricas ya se pasa de recurrente a mi parecer" ; para luego admitir que, gracias a todos los dioses de Elindora, la novela le ha sorprendido gratamente porque se aleja de la moda marcada con la reciente fiebre vampírica.
Como veis ha sido un mes muy productivo para los críticos  que parecen coincidir en el hecho de que Eterna Oscuridad les ha sorprendido a pesar de que, en un principio, empezaron con la sospecha de que sería una novela más sobre vampiros brillantes y chicas torpes, amor y guerras. Me alegro mucho de descubrir que a la gente le gusta, aunque haya todavía puntos que no gustan a todo el mundo...Daniel, nuestro querido Daniel, ha robado el corazón de los lectores y les ha dejado con un regusto amargo, así que me propongo solucionarlo para Navidades o después (depende del tiempo que tenga :S).
En fin, muchas gracias a todos, reseñistas y lectores, por estar aquí con nosotros y espero que paséis un fin de semana maravilloso.
Un saludo,
                       

domingo, 11 de noviembre de 2012

James, Elisa y Daniel...un triángulo amoroso muy raro

Buenas tardes a todos,
En primer lugar, pediros disculpas por mi súbita desaparición de las redes sociales. No, no me han abducido ni he sido raptada ni nada por el estilo, simplemente mi nuevo trabajo me tiene absorbida y no tengo tiempo para mucho...ni siquiera puedo sentarme a escribir, así que imaginaos.
De todas formas, he decidido compensaros de la forma que mejor sé: hablando sobre Eterna Oscuridad. En esta ocasión, quiero hablaros sobre James, Elisa y Daniel, tres personajes que dan lugar a un triángulo amoroso de lo más irregular...¿por qué? Bueno, pues...porque uno de ellos está muerto. Seguramente todos estaréis preguntándoos cómo es posible que exista un triángulo amoroso si una de las puntas está muerta (muerta, muerta...nada de muerto viviente o no muerto) y eso es lo que quiero explicaros en este post.
El amor existente entre Elisa y Daniel es sincero y todos los lectores han sentido ganas de estrangularme al leer el final que le tenía deparado al pobre Daniel, un personaje que se hace de querer a pesar de participar poco en la novela. Creo que todas deseamos tener un "Daniel" en nuestras vidas y, posiblemente, todas lo hemos tenido. Daniel simboliza el primer amor. Un amor puro y sincero que nos hace sentir que todo es posible. Pero ese primer amor, por desgracia, tiene fecha de caducidad y, cuando desaparece, se lleva consigo esa inocencia que nos hacía pensar que el amor puede con todo.
La pérdida de Daniel convierte a Elisa en lo que es, en lo que la historia necesita que sea. Elisa se convierte en una mujer fría, marcada por la tragedia, incapaz de amar por ese sentimiento de culpabilidad que la acompaña, torturada por las circunstancias que llevaron a Daniel a su trágica muerte...Si Daniel no hubiese muerto, Elisa no sería Elisa y, por lo tanto, no podría sobrellevar las trágicas perdidas y los obstáculos que va a tener que enfrentar en su aventura.
James es su contrapunto. Inocente, sensible, sincero...todo lo que Elisa fue. A lo largo de la novela veréis cómo Elisa a menudo compara a Daniel con James...¿por qué? Porque Elisa ve en el joven James un reflejo de aquello que tenía con Daniel y posiblemente sea ese el motivo por el que Elisa cae rendida ante los encantos del joven humano.
Ahora bien, a pesar de que la atracción existente entre James y Elisa es evidente a lo largo del primer libro, es cierto que esa atracción no prospera. Se queda en una especie de pausa y se interrumpe de manera brusca al final de la novela (los que la hayáis leído, ya sabéis a qué me refiero). Os adelantaré, amigos míos, que en la segunda parte esa atracción se hace más evidente y palpable, más física e irracional...Esa atracción hacia James es lo que hará que Elisa vuelva a cambiar y, al mismo tiempo, hará que James cambie drásticamente (cosa que a muchas os encantará)
Para ilustraros mi explicación me gustaría compartir con vosotros unos fragmentos de la primera novela y, de forma inédita, un fragmento de la segunda parte que, seguro, os dejará con la miel en los labios.

Elisa y Daniel.                                                                                ©Tamara Díaz Calvete

Elisa no tuvo tiempo más que de mirar como la puerta, con un sonoro chasquido, dejaba de cubrir el acceso a su habitación. Daniel, desde fuera, sostenía la pesada puerta mientras la
miraba con los ojos teñidos de carmesí. No esperó a que ella se recuperase de la impresión, sino que entró en la habitación y colocó de nuevo la puerta en su sitio, como si nunca lo hubiese
abandonado.
—Estás completamente loco —musitó ella sin poder creerse lo que Daniel acababa de hacer.
—Tú me estás volviendo loco —se defendió él mirándola desde la entrada, con los brazos cruzados sobre el pecho y el pelo alborotado por el esfuerzo—. ¿Se puede saber qué narices haces aquí todo el día? ¿Por qué me evitas?
—No te evito, Dan —dijo ella sin apartar la mirada de la de él—. Simplemente quería estar a solas con mis pensamientos.
—No me vengas con esas ahora, Elisa —la voz de Daniel dejaba entrever el enfado y Elisa no pudo sino sentirse culpable por hacerle aquello—. Hace varios años que estás aquí y nunca
jamás habías necesitado tiempo para tus pensamientos, Eli.
—Bueno, pues ahora sí que lo necesitaba —replicó ella frunciendo el ceño y alzando la barbilla con orgullo—. No siempre voy a estar pegada a ti.
Aquello fue un golpe para Daniel que no respondió, simplemente se quedó paralizado, con los ojos fijos en el rostro bello y altivo de la muchacha que se mordía el labio inferior con nerviosismo. Entonces, sin mediar palabra, el joven se dio la vuelta y salió de la habitación en silencio.

Elisa y James.                                                                                    ©Tamara Díaz Calvete

Recordaba a la perfección el primer día que la vio. Ella estaba 
en el mercado de un pueblo cercano al Mar Bircok. Era un 

día de lluvia y la gente corría a guarecerse en sus casas o en las
tabernas, pero ella seguía paseando entre los puestos, cubierta con 
una capa de cuero oscuro que le tapaba la cabeza. Los mercaderes 

la miraban extrañados y muchos de ellos intentaban tentarla con 
sus productos, pero ella seguía avanzando, dirigiéndoles una sonrisa 
perdida antes de pasar al siguiente puesto. Él sabía perfectamente 
quién era ella, la Orden le había informado de todo y le 
había proporcionado un retrato para que pudiese reconocerla; aun 
así, se sorprendió al ver su rostro. Era hermosa, pero no hermosa 
en el sentido habitual, era una belleza imposible, radiante e irreal, 
tanto que cuando la miraba parecía que estuviese inmerso en algún 
sueño del que no quisiera despertar. Y sus ojos… aquellos 
ojos verdes brillaban con intensidad, reflejando el resplandor de 
los relámpagos que surcaban el cielo. Era tan humana que James 
temió haberse equivocado y ahora, después de pasar tanto tiempo 
a su lado, seguía pensando que Elisa no era un vampiro normal… 
no podía serlo porque los vampiros eran inhumanos, fríos y calculadores,

como Paulo; y ella era dulce, cálida y sumamente sentimental, 
lo veía en sus ojos. 

James estaba demasiado ocupado con aquellos pensamientos 
como para darse cuenta de que habían alcanzado la cueva y de 
que Elisa le había dejado en el suelo con suavidad. Cuando quiso 
volver al presente, ella le observaba desde su posición; los ojos 
entrecerrados y el ceño fruncido. James se sobresaltó y se sonro
jó, consciente de que ella era totalmente capaz de leer sus pensamientos

—James, ¿no sientes ni un poco de miedo estando tan cerca 
de un maldito?

—No se puede decir que esté con un vampiro cualquiera, 
Elisa —contestó él—. No puedo verte como una vampiro… perdón, 

una maldita —corrigió, recordando una de sus primeras
conversaciones—. Eres Elisa, simplemente.
—Curiosa forma de entenderlo —dijo ella, mientras veía 
pasar por la mente de James miles de imágenes tan confusas como 

preocupantes.
Elisa se giró y se adentró en la cueva, dejando a James solo 
en la oscuridad y totalmente confuso. Cuando el joven entró 

vio que Elisa se había sentado en un rincón y miraba la entrada,
aunque realmente no parecía estar muy atenta.

James y Elisa. (Fragmento inédito de Eterna Oscuridad II.)              ©Tamara Díaz Calvete

Él la atrajo contra su pecho, haciendo que su cabeza quedase oculta en el hueco de su cuello y sintiendo como ella dejaba de luchar contra aquél sentimiento que ambos habían intentado ocultar durante tanto tiempo. James notaba el cuerpo de Elisa tibio entre sus brazos y el olor que ella despedía le hacía desear abalanzarse sobre ella y tomarla como si le perteneciese. No oía el sonido acompasado de sus latidos, pero sabía que, en aquél momento y de haberlos tenido, sus corazones habrían latido al unísono al igual que sus cuerpos luchaban por contener el deseo que les inundaba.
Ella suspiró y él notó como su aliento, cálido y agradablemente fresco al mismo tiempo, chocaba contra su cuello y no pudo soportarlo más; alejó el cuerpo de aquella mujer a la que odiaba y amaba con la misma intensidad y la miró a los ojos. Aquellos ojos verdes tan profundos como el abismo de la muerte eterna en el que se hallaba envuelto y tan vivos como los bosques de los que estaban rodeados, aquellos ojos  que habían protagonizado sus sueños más dulces y sus pesadillas más espantosas, le miraban con dulzura y con sorpresa como si intentaran decidir qué hacer en aquella situación mientras sus labios, carnosos e hinchados por la falta de alimento, se entreabrían en un gesto de deseo involuntario y le invitaban a acercarse.
-          James…- susurró ella, cerrando los ojos y rindiéndose ante aquél joven que la había cautivado siendo humano y que, ahora, siendo vampiro conseguía enloquecerla hasta el punto de hacerla olvidar cualquier sufrimiento.
El tiempo pareció pararse en el mismo instante en que sus labios comenzaron a acercarse. La atmósfera se volvió densa y ambos podían notar como el espacio entre ellos dejaba de importar, como todo lo que existía a su alrededor dejaba de existir…porque en ese mismo instante solo importaban ellos. Sus cuerpos se estremecieron con el primer contacto y un rugido anhelante se desató en el pecho de James, deseoso de devorarla y tenerla solo para él…porque ella era suya y él lo sabía desde el mismo instante en que la había visto por primera vez, aunque entonces su mente humana no le permitía entenderlo. Ella temblaba de placer entre sus brazos y él sentía que toda su pasión estaba siendo correspondida, que ella también entendía lo que estaba pasando y se entregaba a la pasión sin importar lo que viniera después.
Un leve gruñido en el exterior rompió la atmósfera en la que ambos se habían sumido y, al abrir los ojos, sus miradas se encontraron y sus cuerpos, tensos aún, se separaron el uno del otro como si un rayo de sol se hubiese interpuesto entre ambos. Elisa, con la mirada prendida en la cara de él, suspiró con tristeza y dejó que su mejilla se posase en la pared de madera a la espera de que el frescor de la naturaleza pudiese calmar aquél incendio que sentía en su pecho.
-          Lo siento.- se disculpó él, levantándose con precipitación y mirando la expresión perdida de Elisa.- No era mi intención…
-          En realidad esa no era la respuesta que esperaba, James.- le interrumpió ella con una sonrisa de comprensión que no conseguía alcanzar su mirada.- No te preocupes.- cerró los ojos mientras aquél corazón muerto durante años se contraía de dolor.- No ha significado nada.
-          Está bien.- musitó él con frialdad.- Creo que el sol se ha puesto ya.- dijo con indiferencia mientras ojeaba el exterior a través de una de las grietas.- Deberíamos contarles a todos lo de tu no-visión.
-          James…- le llamó ella cuando él se disponía  a abrir la puerta y salir al exterior.- Deberíamos hablar de ello.
-          ¿De qué exactamente?- dijo él, girándose para mirarla a los ojos.- Esto ha sido un error que no deberá repetirse.
-          Yo no he dicho que fuese un error, James.- se defendió ella, levantándose con agilidad del suelo y situándose entre James y la puerta.- Nunca diría que esto ha sido un error.- repitió con dulzura mientras tomaba el rostro de él entre sus manos.- Me odias, James, y sé que tienes razones para hacerlo, pero no entiendo tu forma de actuar, en serio.- se separó de él y ladeó la cabeza mientras le miraba con fijeza.- Me estás volviendo loca.
-          No lo entiendes.- susurró él, dejando que sus brazos colgaran inertes a ambos lados de su cuerpo y bajando la mirada.- Hay veces que te odio tanto que desearía verte sufrir los peores tormentos que puedo imaginar.- su voz se quebró al pensar cómo había deseado desgarrar ese cuello de marfil y beber toda su sangre antes de notar como la vida se escapaba de ella.-  Pero, otras veces…no puedo evitarlo y deseo besarte, llevarte lejos de aquí, esconderte de la Miasma…- levantó con lentitud la cabeza hasta que sus ojos volvieron a encontrarse con los de ella y Elisa pudo apreciar una llama de rabia en la profundidad de sus ojos grises que hizo que su estómago se volcase.- No podré estar nunca contigo, Elisa, porque te odio demasiado como para soportarlo, pero tampoco puedo estar lejos de ti porque te amo demasiado para dejarte morir.



lunes, 27 de agosto de 2012

La transformación de Elisa

Buenos días, amigos.
Ya os había hablado de la iniciativa que pensaba tomar y he aquí que os dejo la primera muestra. Este fragmento de La Sombra de una Esperanza pertenece al segundo capítulo y fue un añadido tardío, como casi toda la primera parte del libro.

"A pesar de haberse mentalizado de lo que iba a ocurrir, Elisa  
no pudo evitar que una oleada de furia la embargara cuando se dio cuenta de en qué se había convertido. La habitación era ahora testigo de esa rabia. Los pocos muebles que la adornaban, ya de por sí ajados por el tiempo, descansaban ahora hechos pedazos sobre el frío suelo de piedra; incluso la gran puerta de madera presentaba señales de haber sido golpeada y arañada con fuerza. No sabía exactamente cuanto tiempo había dedicado a esas labores de destrucción, su mente estaba confusa y apenas podía recordar la temporalización de sus actos; sin embargo, sí que sabía que la destrucción cesó cuando ella cayó al suelo, sintiéndose desgraciada y engañada. Ni siquiera podía llorar. Notaba un escozor en los ojos cada vez que sentía deseos de hacerlo, pero ni una sola lágrima escapaba de ellos para descender temerosa sus ahora más que pálidas mejillas."
 Personalmente me encanta esta parte de la novela porque es el momento en el que Elisa cambia su forma de ser de una manera un tanto brusca. Al principio nos encontramos con una chica asustada, preocupada y triste, pero a partir de este momento Elisa comienza a ser una mujer vengativa y dura que deja atrás el miedo y la preocupación para dedicarse a la venganza.
Como ya os he dicho, este fragmento fue un añadido tardío a la novela fruto de las críticas de mis primeros lectores: mi novio, mi madre, Bea Magaña, etc. Todos ellos coincidieron en que faltaban datos que explicasen la transformación de Elisa y que nos situasen en el contexto de la historia; así que les hice caso y, cuando ya había acabado la novela, comencé a añadir unos cuantos capítulos. De hecho, recuerdo con claridad que cuando José Luis, editor de Hades, se puso en contacto conmigo yo estaba en pleno proceso de creación de esos capítulos...todo a última hora, por supuesto. Quizás por esto, esta parte de la novela me resulta sumamente agradable, porque me sumergí totalmente en ella y dejé que todo lo que había alrededor se quedase en suspenso durante un tiempo...sin lugar a dudas, me encantó escribir sobre la transformación de Elisa, sobre Daniel y sobre la Orden; también apareció el personaje de Wilber, que antes no tenía importancia, pero que ahora se convierte en uno de los personajes clave de la historia, y Daiphar, cuya historia descubriréis en breve y sé que os encantará.
En fin, espero que esta primera aproximación os haya gustado y que no dudéis en comentar, preguntar y sugerir...sois bienvenidos, ya lo sabéis.
Un saludo,